En mis Paternidades muestro un padre presente, más afectivo y acudiente. El haberlo perdido tan temprano a mis 9 años me marco, dejando un gran vacío, lo que me llevo a valorar el tiempo que compartí a su lado. Al llegar a Europa en el año 1982 pude ver Padres acudiendo a sus hijos, dando en biberón, sacándolos de paseo en el coche y muchas otras actividades. De ahí inicie a pintar algunos de mis amigos. Eso con los años despertó mi deseo de Paternidad y mi línea de las paternidades.










