Mi obra Surrealista la considero un trabajo más introspectivo. Un monologo a manera de catarsis donde trato de sacar a flote miedos, angustias e impresiones del mundo que me rodea. A veces la simbología de los elementos me gusta colocarla para representar acontecimientos o algunos dichos populares. Estos a su vez irán a suscitar algo en el espectador que los lleve a interpretaciones propias.
Las fuerzas de la Naturaleza y el tiempo están siempre presentes. Mi reloj es el tiempo que se gastó o no tiene sentido. A diferencia de Dalí que con los suyos nos mostraba el tiempo que se escurría.





«El balance del color que genera una atmosfera catastrófica y a su vez el encuentro con la corporalidad, donde Dorian Flórez usa el surrealismo como una herramienta de autoanálisis y a su vez de psicoanálisis»
Mateo M. Correa

